ES NECESARIO:
- analizar la situación concreta de la vivencia de la sexualidad en su medio,
tanto en las parejas y matrimonios como entre los niños y adolescentes, y
- desde allí fijarse los objetivos específicos
- para encontrar las estrategias y actividades más convenientes
de acuerdo a los recursos humanos disponibles.
- analizar la situación concreta de la vivencia de la sexualidad en su medio,
tanto en las parejas y matrimonios como entre los niños y adolescentes, y
- desde allí fijarse los objetivos específicos
- para encontrar las estrategias y actividades más convenientes
de acuerdo a los recursos humanos disponibles.
La Educación Integral de la Sexualidad es competencia fundamental de la familia desde un ambiente, cordialidad, diálogo, buenos ejemplos, acompañamiento a las conductas y preguntas de los hijos, respeto a su intimidad, etc.
Antes que hablar de sexualidad, hay que vivir un clima de relaciones humanas intersexuales
(padre-madre, padres-hijos, hermanos-hermanas, etc.) en el que se vivan los
valores de una sexualidad integral, con énfasis en el desarrollo y expresión de los sentimientos y afectos, en el respeto mutuo, en el diálogo constructivo, en un clima de serenidad y alegría.
La Escuela colabora con la familia en un diálogo permanente, consensuando estrategias y criterios éticos, desde el mutuo respeto y valoración.
Debe haber un canal de permanente contacto con Reuniones de sensibilización para el estudio crítico de las situaciones actuales de la familia y de la sexualidad, de la información sexual a transmitir, criterios éticos o religiosos y normas de conducta, influencia de los Medios de Com. Social, etc.
La Ley nacional de E.S.I (Educación Sexual Integral) y los Lineamientos Curriculares (LC) son claros en este sentido: escuela y familia deben actuar mancomunadamente y en armonía.
“En concordancia con el rol privilegiado que la Ley asigna a la escuela como un ámbito promotor y protector de derechos, debe señalarse que la familia, como primera educadora, constituye uno de los pilares fundamentales a la hora de entablar vínculos, alianzas y estrategias para trabajar mancomunadamente en torno a esta temática (…)
Será preciso, entonces, que la escuela abra canales de participación permanente con las familias, a fin de trabajar juntas e ir construyendo progresivos consensos y alianzas y, a la vez, para que éstas sean informadas sobre el modo en que la escuela se hará cargo de trabajar con los niños, niñas y adolescentes los aspectos vinculados con la sexualidad.
Dada la importancia que reviste la educación sexual integral para el desarrollo de las personas, sería recomendable que la información que los niños, niñas y adolescentes reciben en sus hogares no se contradigacon los conocimientos que la escuela imparta” (LC).
Dada la importancia que reviste la educación sexual integral para el desarrollo de las personas, sería recomendable que la información que los niños, niñas y adolescentes reciben en sus hogares no se contradigacon los conocimientos que la escuela imparta” (LC).
En todos los casos la educación sexual se enmarca en una Educación Integral de la persona y
en la educación de los Derechos Humanos, derechos de todos en general,
derechos del Niño y Adolescente, derecho a la no discriminación, etc.
Derechos que, antes de ser declamados, tienen que ser vividos dentro de la familia y de la escuela. La educación sexual es un componente de los derechos humanos, no un capítulo aparte.

debe ser objeto de trabajo educativo como tantos otros aspectos de la cultura. Esa nueva perspectiva ha generado en el ámbito científico laSexología, que en los últimos tiempos cobra cada vez mayor rigor, a pesar de la imagen nefasta que proyecta de ella la omnipresente "tele-basura".
Somos seres culturales por excelencia; y la cultura es algo que se da y se define en la sociedad, y los individuos asumen y contrarían en mayor o menor medida en su proceso de socialización. El individuo se define y se posiciona frente a la cultura, cuando menos en parte. Por lo que respecta a la sexualidad, también.


.jpg)
.jpg)

