En varias oportunidades tratamos el tema de los mitos,
creencias sobre el sexo que son falsas y no tienen ningún tipo de fundamento
científico. Algunas contienen errores tan groseros que pensamos que nadie las
podría creer… pero, lo más triste, es que no es así. En mi vida cotidiana no
deja de sorprenderme que -incluso personas adultas- me sigan preguntando -por
ejemplo- si el tamaño del pene tiene alguna relación con el del pie.
Para profundizar en el tema y acabar con las falsas
creencias, preparé un top ten de mitos sexuales ridículos, cada uno con una
breve explicación.
La masturbación produce
infertilidad, disfunciones sexuales, ceguera y pérdida de memoria: En algún momento, hace más de 100 años, hasta los
médicos creían que esto era cierto, pero la realidad es que ninguna de estas
consecuencias son posibles. En el caso específico de la infertilidad, se ha
llegado a creer que tenemos una determinada cantidad de semen que producimos
a lo largo de la vida -7 litros-, y que debemos cuidar. Sin embargo, en
la medida en que eyaculamos, el semen se va reponiendo y de hecho un hombre
promedio puede eyacular hasta diez o más veces ese volumen. En resumen, si
tienes problemas de memoria es por otro motivo.
La masturbación puede alterar
el tamaño o forma de los genitales: Hay
personas que siguen pensando que la masturbación puede aumentar el tamaño del
pene, y por eso la utilizan como recurso para lograr ese efecto deseado. Mejor
método es entonces aceptar, querer y saber usar lo que tenemos.
En la “primera vez” no puede
haber embarazo: Creencia
común en adolescentes, y que sigue causando innumerables embarazos no
planificados.
Cuando el hombre pierde su
virginidad se le corta el frenillo del pene: Así
como en la mayoría de las mujeres se produce el sangrado por desgarro del
himen, hay quienes piensan que en los hombres ocurre algo similar. Y la verdad
es que se trata de un raro accidente, en todos los casos cuando el hombre tiene
frenillo demasiado corto.
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